Artículos públicos:Migración genovesa a Chile

De Delpianopedia

Migración genovesa a Chile, primeros años.

Juan Bautista Dellepiane Vallebona (n.1794) y sus hijos, entre ellos Francisco Dellepiane Pedemonte (n. 1818) y Manuel Dellepiane Pedemonte (n. 1835) nacieron en Nervi (actual provincia de Liguria). Los Delpiano que migraron a Chile en 1835 nacieron en una región azotada por la expansión del Imperio napoleónico luego de la Revolución Francesa. Napoleón creó la República de Liguria (1797) en reemplazo de la antigua República de Génova y posteriormente, luego de la derrota definitiva del corso, fueron sujetas a reorganizaciones mandatadas por el Congreso de Viena de 1815. En 1815 fue incorporado al reino de Cerdeña (de ahí el apelativo de sardo para los migrantes ligures) hasta la creación del reino de Italia en 1861. Este fue un periodo en que se encarnaron las tensiones entre las fuerzas monárquicas y las republicanas; los grupos revolucionarios y contrarrevolucionarios; y los movimientos políticos que apelaron por la unificación de la península y los territorios que reivindican su autonomía. El saqueo de Génova en abril de 1849 refleja el momento histórico en el que vivieron los Delpiano.

Los vaivenes políticos no fueron impedimento para que los pueblos costeros, Nervi era una caleta de pescadores, mantuvieran formas tradicionales de vida. Génova se caracterizaba desde la Edad Media por su marina comercial, la cual fue rescatada por el gobierno de Turín luego del fin de las guerras napoleónicas[1]. Los navegantes de Liguria lideraron nuevas rutas marítimas, favorecidos por la aplicación de tasas preferenciales a sus naves en el puerto de Génova, lo que permitió la expansión de su actividad. Las estadísticas disponibles muestran un fuerte incremento de personas ocupadas en la actividad marítima de puertos del noreste de Italia –capitanes, amadores, marineros y personas de maestranza–. Además, la población de aquella zona no cesó de crecer, aumentando un 150 por ciento entre el periodo 1820 y 1840[2]. En paralelo, las repúblicas americanas consagraron su independencia política de España en las primeras décadas del siglo XIX. Desaparecidas las restricciones a la inmigración y comercio extranjero vigente en el periodo hispánico, las repúblicas rioplatenses y del Pacífico pusieron en marcha políticas para atraer a inmigrantes europeos. El Gobierno sardo envío a los puertos del Atlántico americano cónsules y una estación naval en Buenos Aires y Montevideo en 1837; esto para proteger los intereses de la creciente comunidad ligures y piamonteses en la región[1]. En Chile, por su parte, en la ley de 1824 el director supremo Ramón Freire dio la bienvenida a los extranjeros productivos, es especial aquellos que trajeran consigo capital suficiente para instalar fábricas en el país, y durante el gobierno de Manuel Bulnes, la ley Pérez Rosales de 1845 articuló la figura del colono como medio para consolidar y expandir (hacia el sur) el estado chileno y hacer productivas esos territorios[3].

Los Delpiano son parte del impulso comercial y migratorio de esos años, llegando a Chile cuando gobernaba Joaquín Prieto con su ministro Diego Portales, triunfantes de la revolución conservadora de 1930, y constructores del sistema político chilenos en la Constitución de 1933. Llegaron al tiempo en que estallaba la guerra contra la Confederación Perú-Boliviana (1936-1939). Tanto en la península itálica como en las jóvenes repúblicas americanas, se vivían años de inestabilidad e incertidumbre.

Referencias

  1. 1,0 1,1 Catia Brilli, « Una nación en camino », Mélanges de la Casa de Velázquez [En línea], 51-1 | 2021, publicado el 15 de abril de 2021, consultado el 15 de julio de 2024. URL : http://journals.openedition.org/mcv/14591 ; DOI : https://doi.org/10.4000/mcv.14591
  2. Marcos Calle, “Lejos del nido y en arenas extrañas: inmigrantes italianos en la provincia de Tarapacá, 1860-1940”. Concepción: Ediciones UCSC 2021. P. 58.
  3. Iacobelli, P. y E. Muñoz, 2022. “Forasteros en el territorio: un patrimonio por explorar”, en Revista Universitaria, No. pp.40-43.